En medio de la noche pienso en tu nombre y respiro profundamente por el insomnio me había abandonado. Dejo los recuerdos colgados en un aparador lleno de conversaciones sobre tus estúpidos amantes y me abrigo con las palabras que me decías mirándome a los ojos. Eso era suficiente en una mañana de viernes invernal, yo destrozado por no tener el valor de invitarte a salir y tú con ganas de que alguien te escuche. Era simple lo que teníamos, solo mis alucinados pensamientos sobre lo que podría ser y solo tus palabras que debían llegar a un oído comprensivo y silencioso.
Estoy absolutamente seguro de que no te hago falta, pero si supieras lo terriblemente vacío que es un viernes sin ti, no tendrías reparos en volver.
viernes, 1 de agosto de 2014
jueves, 24 de julio de 2014
Puede que te equivoques...
Suavemente el rumor se apodera de tu mente y en secreto desvanece todo pensamiento inalcanzable, utópico y hasta absurdo. Vuela lentamente como un viento de primavera y tus oídos ordenan las palabras que te envío. Sospecho que lo imaginas, he dicho que te imagino recostada en mi hombro, absorta y el silencio absoluto. Puede que me equivoque. Puede que tú te equivoques y que a tus oídos lleguen falsos miedos sobre días oscuros en donde ya no existes. Puede que lentamente tu ya no quieras oír aquellos rumores que envío subrepticiamente en botellas de naufrago. Pues repite en tu mente lo que años atrás escribías en papeles de cuaderno escolar, el velero, cuando llega, no se va nunca mas.
jueves, 10 de julio de 2014
Misérrimo...
A través de tus ojos ubérrimos de nostalgia, podía viajar a los recuerdos dolorosos del pasado. A través de tus labios de vino barato, podía tener el sabor de aquellos días de inmadurez descabellada, de paseos erráticos frente al cielo apagado de Lima.
Por el olor de tu cabello podía determinar la intensidad del deseo y confirmaría el anhelo de la noche que nos llevaría al sexo inesperado, entre luces opacas y un colchón estrecho, con música lenta y cortinas rasgadas, con tu piel blanca y con desesperados movimientos cortando el silencio de la palabra con ruidos extraños.
Por tus pasos apurados recuerdo lo tarde que se hacía cada vez que te veía, cada encuentro de atmósfera miserable donde navegaban mis manos por tus caderas embravecidas, por tu cintura que hacía inolvidables esos instantes. Por tus pasos apurados olvido también la guerra entre el tiempo que me aleja y me acerca a ti.
A través de tus ojos nigérrimos de arrebato, sonámbulos en busca del abrazo tierno y sin culpa de tu inconsciente, podía yo, tener la certeza de que me necesitabas para ser feliz, de que era cierto que merecíamos estar juntos pero decidimos que no. Y solo nos dijimos adiós, camina y no mires mis pasos porque sabrás lo que busco.
Por el olor de tu cabello podía determinar la intensidad del deseo y confirmaría el anhelo de la noche que nos llevaría al sexo inesperado, entre luces opacas y un colchón estrecho, con música lenta y cortinas rasgadas, con tu piel blanca y con desesperados movimientos cortando el silencio de la palabra con ruidos extraños.
Por tus pasos apurados recuerdo lo tarde que se hacía cada vez que te veía, cada encuentro de atmósfera miserable donde navegaban mis manos por tus caderas embravecidas, por tu cintura que hacía inolvidables esos instantes. Por tus pasos apurados olvido también la guerra entre el tiempo que me aleja y me acerca a ti.
A través de tus ojos nigérrimos de arrebato, sonámbulos en busca del abrazo tierno y sin culpa de tu inconsciente, podía yo, tener la certeza de que me necesitabas para ser feliz, de que era cierto que merecíamos estar juntos pero decidimos que no. Y solo nos dijimos adiós, camina y no mires mis pasos porque sabrás lo que busco.
domingo, 6 de julio de 2014
Por el día del Maestro
He recibido varios saludos por el día del Maestro hoy, ayer y antes de ayer. De mis alumnos del colegio, de mis alumnos de oratoria y de mis alumnas del Instituto, ademas de mis ex-alumnos que ahora tienen una vida hecha. También de mis colegas, de mis familiares y de mis amigos. Yo he repartido también algunos saludos sinceros a mis colegas mas cercanos y a otros por simple cortesía.
Hace mas de diez años estoy en esto, aulas, plumones, esquemas, exámenes y risas, muchas risas. El tiempo pasó rápido, me prometí salir de la carrera de profesor en cinco años pero debo confesar que la profesión me ha atrapado. Me gusta enseñar y disfruto aprender, sin duda lo haré siempre y trataré de conseguir los mas difícil para un profesor: INSPIRAR.
Recuerdo con mucho cariño a mis profesores, los de la primaria, los de la secundaria, los de la academia y los de la universidad. Saludos a todos, seguro que siempre quisieron que aprenda lo mejor de ellos pero fracasé, no me inspiraron, o no querían inspirarme. Pero siempre entre todos hay 3 o 4 que realmente marcaron mi futuro. Aquí mis impresiones:
1. A los diez años me enseñó la profesor Tina Vallejos. Exactamente no recuerdo que cursos enseñaba pero una vez dejó una tarea: "Escriban un cuento". Relaté una historia fantástica sobre dinosaurios, la profesora dijo y escribió en mi hoja: "Veinte" y me miró con una sonrisa hermosa. Me puse furioso por dentro, puso el veinte sin leer mi cuento.
2. A los 13 años estaba en tercero de secundaria y era un manganzón onanista con un claro desinterés por aprender. La maestra de literatura, alias Ágatha Lis, pues no recuerdo su nombre dejó la siguiente tarea: "Escriban un poemario". Me dediqué enteramente, tres tardes sin salir de mi cuarto, escribía y reescribía poemas de amor. Presenté mi trabajo y la profesora dijo: "Soto, hummm, ¡copiado!". Me puso diez.
3. A los 16 entré a la academia y lo único que me interesaban eran las chicas, hasta que entró el profesor de Literatura, Lito, un regordete casi calvo que hablaba y recitaba poemas en clase deslumbrando a lo que mas me interesaba, las chicas, se morían por él. Entonces empecé a escuchar lo que Lito decía y aprendí Literatura.
4. En la misma academia estuvieron, a los que considero, mis maestros: Walter Quispe y Fito Espinoza. El primero enseñaba Historia del Perú y el otro Historia Universal. En sus clases yo entraba en trance, lo quería saber todo. Hasta a veces me molestaba que Walter Quispe en vez de enseñarnos hacía hora casí la mitad del tiempo. Donde se encuentren, un gran abrazo.
5. Ese mismo año entré a la Universidad Villarreal. Córdova, Diógenes, Seijas, Tello, Azáldegui y casi todos un verdadero fiasco. Fueron cinco años poco productivos, la mayoría de veces no explicaban nada concreto. Si los profesores estuviesen en un naufragio y yo solo tuviese un salvavidas, se lo lanzaría a Eldi Toro, me enseñó Literatura, tampoco enseñaba bien pero se notaba que había leído y se podía conversar con ella.
6. Mi segunda carrera fue Pedagogía de la Historia. En la Cantuta. A veces pienso que las universidades nacionales deberían tener una ley que obligue a los profesores a dar todo en una clase. En esta universidad hay profesores con grandes conocimientos pero que ya están aburridos de enseñar. Saludos Vargas, Aramburú, Aguilar, Dominguez, sé que pude aprender mas de ustedes.
En fin, en este día del maestro renuevo mi compromiso personal, mejorar para inspirar. Saludos.
Hace mas de diez años estoy en esto, aulas, plumones, esquemas, exámenes y risas, muchas risas. El tiempo pasó rápido, me prometí salir de la carrera de profesor en cinco años pero debo confesar que la profesión me ha atrapado. Me gusta enseñar y disfruto aprender, sin duda lo haré siempre y trataré de conseguir los mas difícil para un profesor: INSPIRAR.
Recuerdo con mucho cariño a mis profesores, los de la primaria, los de la secundaria, los de la academia y los de la universidad. Saludos a todos, seguro que siempre quisieron que aprenda lo mejor de ellos pero fracasé, no me inspiraron, o no querían inspirarme. Pero siempre entre todos hay 3 o 4 que realmente marcaron mi futuro. Aquí mis impresiones:
1. A los diez años me enseñó la profesor Tina Vallejos. Exactamente no recuerdo que cursos enseñaba pero una vez dejó una tarea: "Escriban un cuento". Relaté una historia fantástica sobre dinosaurios, la profesora dijo y escribió en mi hoja: "Veinte" y me miró con una sonrisa hermosa. Me puse furioso por dentro, puso el veinte sin leer mi cuento.
2. A los 13 años estaba en tercero de secundaria y era un manganzón onanista con un claro desinterés por aprender. La maestra de literatura, alias Ágatha Lis, pues no recuerdo su nombre dejó la siguiente tarea: "Escriban un poemario". Me dediqué enteramente, tres tardes sin salir de mi cuarto, escribía y reescribía poemas de amor. Presenté mi trabajo y la profesora dijo: "Soto, hummm, ¡copiado!". Me puso diez.
3. A los 16 entré a la academia y lo único que me interesaban eran las chicas, hasta que entró el profesor de Literatura, Lito, un regordete casi calvo que hablaba y recitaba poemas en clase deslumbrando a lo que mas me interesaba, las chicas, se morían por él. Entonces empecé a escuchar lo que Lito decía y aprendí Literatura.
4. En la misma academia estuvieron, a los que considero, mis maestros: Walter Quispe y Fito Espinoza. El primero enseñaba Historia del Perú y el otro Historia Universal. En sus clases yo entraba en trance, lo quería saber todo. Hasta a veces me molestaba que Walter Quispe en vez de enseñarnos hacía hora casí la mitad del tiempo. Donde se encuentren, un gran abrazo.
5. Ese mismo año entré a la Universidad Villarreal. Córdova, Diógenes, Seijas, Tello, Azáldegui y casi todos un verdadero fiasco. Fueron cinco años poco productivos, la mayoría de veces no explicaban nada concreto. Si los profesores estuviesen en un naufragio y yo solo tuviese un salvavidas, se lo lanzaría a Eldi Toro, me enseñó Literatura, tampoco enseñaba bien pero se notaba que había leído y se podía conversar con ella.
6. Mi segunda carrera fue Pedagogía de la Historia. En la Cantuta. A veces pienso que las universidades nacionales deberían tener una ley que obligue a los profesores a dar todo en una clase. En esta universidad hay profesores con grandes conocimientos pero que ya están aburridos de enseñar. Saludos Vargas, Aramburú, Aguilar, Dominguez, sé que pude aprender mas de ustedes.
En fin, en este día del maestro renuevo mi compromiso personal, mejorar para inspirar. Saludos.
domingo, 29 de junio de 2014
No resultó.
Últimamente se me hace difícil conciliar el sueño. Cuando todo está apagado y sin ruidos, mi mente me lleva de pensamientos desordenados a historias fabulosas que a la siguiente mañana olvido. Debe ser porque empecé a tomar café. Mi bebida favorita siempre fue la hierbaluisa, podría tomar litros y litros por puro gusto, pero hace unas semanas no había hierbaluisa y probé el café que hacía meses compré.
Las historias que cavilo son tan fabulosas que a veces sueño con ellas. Pero lo mas sorprendente es que a veces no sé reconocer si estoy pensando en la oscuridad o soñando. Son historias épicas, de travesías tan intensas donde el personaje principal es una chica de cabello hasta el hombro, piel pálida, labios rosados y ojos inmensamente hermosos.
Hoy de seguro me pasará lo mismo y por más que trato de recordar algo al día siguiente, no encuentro el hilo que desata la madeja. Curioso es, que en ese momento, no se me ocurra escribirlo pues no lo pensé sino hasta ahora.
Entonces esperaré a que las luces se apaguen y que el ruido se calme y sin pensarlo me levantaré para teclear lo que se me viene a la mente.
Sinceramente no creo que resulte.
Las historias que cavilo son tan fabulosas que a veces sueño con ellas. Pero lo mas sorprendente es que a veces no sé reconocer si estoy pensando en la oscuridad o soñando. Son historias épicas, de travesías tan intensas donde el personaje principal es una chica de cabello hasta el hombro, piel pálida, labios rosados y ojos inmensamente hermosos.
Hoy de seguro me pasará lo mismo y por más que trato de recordar algo al día siguiente, no encuentro el hilo que desata la madeja. Curioso es, que en ese momento, no se me ocurra escribirlo pues no lo pensé sino hasta ahora.
Entonces esperaré a que las luces se apaguen y que el ruido se calme y sin pensarlo me levantaré para teclear lo que se me viene a la mente.
Sinceramente no creo que resulte.
jueves, 12 de junio de 2014
El viajero
El viaje auténtico es el que te lleva al recuerdo crudo que estaba olvidado, ese momento oscuro que, en un rincón de tu mente, esperaba tus pasos temblorosos y asustados. La travesía incontenible es seguida por la vorágine de imágenes, que como fotografías de un álbum viejo, pasan una tras otra, en desorden o en un caos insostenible que te obliga a cerrar los ojos para olvidar aquello que ya lo estaba.
No hay fin, solo un movimiento elíptico que te lleva de aquí para allá, que te obliga a ir y venir, que intenta encontrar el desconcierto en tus ojos, que nuevamente se abren obligados por las lágrimas del pasado, que piensan a cada instante en ti, en lo mucho que te extraño, en todos los recuerdos que he olvidado y que en el viaje vienen y se van.
Apartado y desolado, contrito y buscando un rincón con la mirada, un lugar para no sentirse ajeno pues el pasado muestra a otro en su lugar, que es él mismo pero en otro tiempo, con otra mente y un cuerpo perfecto y no abusado por el tiempo y por la vida. Se asoma y se arrincona detrás del recuerdo perdido, en el que se encuentran abrazados frente al mar delicado de la tarde silenciosa y lejana. El recuerdo lo cubre, lo absorbe y ahí está él, como un espectador que camina y pasa frente a su propio recuerdo. De reojo se fija en sus manos, pequeñas y blancas, pero sigue su camino y nuevamente se encuentra en el rincón de su mente.
La vida le pasa por encima como una ola, su vida le pasa por encima como la ola que trajo la vida, la vida es enorme, su vida minúscula e insignificante. Pero pasa. Pasa y vive.
Al final del viaje, el retorno se hace impreciso, descubre la rutina y coinciden en el sendero, se acompañan, no hay sobresaltos, todo es sosiego, sin embargo sabe que el camino acabará cuando nuevamente la vea pasar de casualidad e ingrese al viaje eterno de los sueños ideales.
No hay fin, solo un movimiento elíptico que te lleva de aquí para allá, que te obliga a ir y venir, que intenta encontrar el desconcierto en tus ojos, que nuevamente se abren obligados por las lágrimas del pasado, que piensan a cada instante en ti, en lo mucho que te extraño, en todos los recuerdos que he olvidado y que en el viaje vienen y se van.
Apartado y desolado, contrito y buscando un rincón con la mirada, un lugar para no sentirse ajeno pues el pasado muestra a otro en su lugar, que es él mismo pero en otro tiempo, con otra mente y un cuerpo perfecto y no abusado por el tiempo y por la vida. Se asoma y se arrincona detrás del recuerdo perdido, en el que se encuentran abrazados frente al mar delicado de la tarde silenciosa y lejana. El recuerdo lo cubre, lo absorbe y ahí está él, como un espectador que camina y pasa frente a su propio recuerdo. De reojo se fija en sus manos, pequeñas y blancas, pero sigue su camino y nuevamente se encuentra en el rincón de su mente.
La vida le pasa por encima como una ola, su vida le pasa por encima como la ola que trajo la vida, la vida es enorme, su vida minúscula e insignificante. Pero pasa. Pasa y vive.
Al final del viaje, el retorno se hace impreciso, descubre la rutina y coinciden en el sendero, se acompañan, no hay sobresaltos, todo es sosiego, sin embargo sabe que el camino acabará cuando nuevamente la vea pasar de casualidad e ingrese al viaje eterno de los sueños ideales.
jueves, 5 de junio de 2014
Cambios...
El apego, la amistad, el cariño, todo es efímero y siempre cambiante, hoy me he sentido mas cerca de mis nuevos alumnos y aprecio sentirme a gusto en la muchedumbre. Veamos como va mi memoria en este primer intento de tomar lista en mi mente: Paty, Ximena, Meylin 1, Meylin 2, José, Luis Ángel, Daniel, Maricielo, Alisson, Yurico, Yamirei, Melanie, Alonso, Junior, Aldair, André, Mayra, Yelice, Jacob, Taype, Guadalupe, Cristina, Jafet, Francesco, Olivos, Piero, Olga, Laleshca, Álvaro, Pedro, Jennifer, Rodriguez, Carolina :(
viernes, 23 de mayo de 2014
Tras esa puerta...
Tras esos ojos de alcohol,
tras esos muros de piel,
tras esa puerta de miedo,
he visto calmar a un loco corazón.
Cálmate. Sujeta mi mano.
Te arrastras y tu orgullo sigue intacto. Cae una lágrima, no sé si tuya o mía, pero llega al piso y pronto se envuelve en una fina nube de polvo, casi imperceptible. Si estuviéramos los dos solos, no habría que pensar, no habría que llorar, una vez mas solo hablarían los ojos terriblemente asustados de sentir el tiempo tan lejano, las diferencias abismales de lo que fuimos, la letanía de nuestras almas discretas por la vergüenza.
Frente a frente, mudo hasta el pensamiento, tu olor sigue siendo el mismo, solo eso, pues hasta tu piel se oscureció con los años, la historia cambió llena de quietud y sin recuerdos tormentosos que sin nada mas que hacer se olvidaron así mismos, uno a uno y sin resistencia.
De pronto caminamos entre muro y muro y nos sentamos por una copa, un vaso o lo que sea, ginger, seven o agua; pisco ron o güisqui. El primer trago desempolva mi mente y voy por más, el segundo es un sorbo extenso, sin saborear la madera, de largo, suelta mi lengua pero mis palabras revolotean en círculos sin ideas, mi boca no se abre y tu solo me miras.
Cuando al fin ordeno un pensamiento el licor me obliga a expulsarlo y voy al baño. En el espejo noto que ya no soy un chiquillo, el que quería dormir contigo para siempre, el que cantaba poemas susurrando a tu oído, el que se desvelaba perfumando los papeles con las palabras que te enamoraron.
Ya no estás.
Busco en las mesas cercanas, tras los desconocidos, desesperado apuro los pasos a nuestra mesa y la quietud violenta me atonta, sigo buscando, tras tus pasos al llegar, tras esos ojos de alcohol, tras esos muros de piel, tras esa puerta de miedo, he visto calmar a un loco corazón.
jueves, 1 de mayo de 2014
:O
Hoy es un día importante. Jessika y yo fuimos a confirmar sus sospechas, y si, está embarazada. Sigo algo impactado pues a pesar de planear esta situación, nunca uno está preparado para ser padre. Siento que no he aprendido nada con Lucía, no he sido un buen padre, mas he sido un amigo y a veces un amigo muy malcriado. Tengo miles de ideas que cruzan por mi cabeza y no puedo conectarlas en un texto.
lunes, 28 de abril de 2014
BOOM
A veces es difícil encontrar una situación romántica para convertirla en un texto. Crear de un pensamiento decenas de palabras que digan todo lo que siento y a la vez nada cierto. Una emoción sinuosa que llega en forma de canción y que se queda para formar oraciones que lindan lo cursi. Aún así, siempre hay algo que me atrae a escribir letra por letra, a veces de un tirón y a veces una palabra por hora.
Ando buscando un tema que me lleve a un hilo literario extenso, hasta el momento he fracasado al escribir algo consistentemente grueso, los personajes se diluyen, no es fácil, la letra se arruina en el papel digital y la papelera de reciclaje se lleva textos olvidados sin piedad. No hay día que deje de pensar en ello, pero de algo si estoy seguro, será puro realismo mágico, palabras llenas de fantasía absoluta anclada en la realidad que exploten con un boom en las mentes de los lectores, seguro que pocos, pero justos y necesarios.
Tal vez no debo buscar tanto y dejar que llegue solo, al compás de la vida, o tal vez ya lo tengo en frente y solo es cuestión de tiempo. A veces me desespero y me presiono tanto que la frustración se me sale en palabras hirirentes hacia los que me rodean pues cuando me hablan me distraen de mi objetivo y los odio.
A veces es dificil encontrarme a mi mismo en está vida absurda de vaivenes pues me dejo llevar mansamente por las olas de los días que ya se agotan.
Ando buscando un tema que me lleve a un hilo literario extenso, hasta el momento he fracasado al escribir algo consistentemente grueso, los personajes se diluyen, no es fácil, la letra se arruina en el papel digital y la papelera de reciclaje se lleva textos olvidados sin piedad. No hay día que deje de pensar en ello, pero de algo si estoy seguro, será puro realismo mágico, palabras llenas de fantasía absoluta anclada en la realidad que exploten con un boom en las mentes de los lectores, seguro que pocos, pero justos y necesarios.
Tal vez no debo buscar tanto y dejar que llegue solo, al compás de la vida, o tal vez ya lo tengo en frente y solo es cuestión de tiempo. A veces me desespero y me presiono tanto que la frustración se me sale en palabras hirirentes hacia los que me rodean pues cuando me hablan me distraen de mi objetivo y los odio.
A veces es dificil encontrarme a mi mismo en está vida absurda de vaivenes pues me dejo llevar mansamente por las olas de los días que ya se agotan.
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