viernes, 27 de marzo de 2020

El ranking que pediste

Ciertamente inspiraste los mejores textos de esta página, pues cuando escribía pensando en ti, era yo, no me sentía cursi, como dices. Sentía que vomitaba toda la frustración que me dejó la decisión que tomé y que tú aceptaste. Luego escribía por la indesición de seguirte o dejarte ir, y luego, cuando me enteré que querías que insista, fue la decepción de haberme rendido e idealizado lo que pasamos. Lo cierto es que recurro siempre a esos textos pues hacen que vuelva a idealizar el tiempo contigo.

Me dices que ha pasado mucho tiempo. Si, bastante. Pero los textos son intemporales, así como los que tú escribiste, como los poemas tan precisos que salían de tu mente enamorada y que yo guardo y leo de vez en cuando y que también tengo mi ranking, pues, me pides que elija los 10 que mas me gustan. Graciosa petición pero válida ahora, ahora que el tiempo pasa lento, ahora que me doy cuenta que tus ojos siguen siendo inmensos, ahora que si es imposible lo que en penumbras tuvimos, ahora que mi corazón está estrujado y hecho añicos, nada mejor que tu recuerdo y tus palabras siempre precisas para lograr sacarme una sonrisa sincera.

Pues ahí va, y releelos todos, pues nos queda el análisis, el vino y las sonrisas cuando todo esto acabe.

1. http://rabillodeojo.blogspot.com/2018/12/somewhere-only-we-know.html

2. http://rabillodeojo.blogspot.com/2012/09/sueno-rem.html

3. http://rabillodeojo.blogspot.com/2018/10/princesa-de-piedras.html

4. http://rabillodeojo.blogspot.com/2017/03/hb.html

5. http://rabillodeojo.blogspot.com/2012/11/esta-se-parece-una-de-las-tardes-en-las.html

6. http://rabillodeojo.blogspot.com/2010/05/cursi-patrana-o-relato-de-amor.html

7. http://rabillodeojo.blogspot.com/2011/12/veces-me-aferro-tanto-los-recuerdos-que.html

8. http://rabillodeojo.blogspot.com/2011/03/por-algunos-momentos-pense-que-el.html

9. http://rabillodeojo.blogspot.com/2010/07/cierto.html

10. http://rabillodeojo.blogspot.com/2011/04/si-pudiera-retroceder-el-tiempo.html


Bonus Track: estos también me gustaron como quedaron :)

http://rabillodeojo.blogspot.com/2017/12/el-secreto-en-tu-mente-tiene-que.html

http://rabillodeojo.blogspot.com/2018/10/puede-que-te-equivoques.html

http://rabillodeojo.blogspot.com/2019/07/how-deep-is-your-love.html

http://rabillodeojo.blogspot.com/2020/01/un-jueves-que-no-te-vi-y-no-era-marte.html




sábado, 21 de marzo de 2020

Postal de gusanito

Un chico, terminando la adolescencia pero aferrándose a ella, con edad suficiente para tomar decisiones propias pero tan cobarde como para ocultar lo que siente aun teniéndote frente a sus ojos. Una chica que ya había madurado sola, pero con los ojos aun de niña, con la voz encantada entre el dolor y la felicidad.

No sé si eso eramos, lo que si sé es que fuimos mas de lo que entendíamos, fuimos mas de lo que esperabamos llegar a ser y mas importante que eso, hicimos lo que no debíamos cuando lo hicimos, sin saber que hoy, desde tan lejos en el tiempo, todo seguiría siendo inentendible pero absolutamente válido.

Caminábamos por el malecón, tomados de la mano, a veces abrazados, a veces tan sueltos que nadie se imaginaba la entrega y la absurda situación, lejos de casa, lejos de la gente que nos reconocería, lejos de los comentarios, lejos de los sentimientos de culpa y absortos dentro de un sentimiento tan delicioso que hubiese sido una novela de gran éxito.

Siempre estaba nervioso en la espera, amedrentado por lo que sentía, pero cuando te veía llegar todo eso lo transformaba tu sonrisa, acaparado por el amor clandestino y obnubilado por las palabras que decíamos.

Cuando estaba en la universidad, sin ti, revisaba mi correo electrónico para encontrar tus mensajes y salir corriendo a buscarte. Soñaba con las postales de gusanito, sonreia como loco cuando abría y salían esos muñequitos diciendo "te quiero", lástima que hoy ya no exista, me parecía una genialidad de la tecnología.

En tu casa, te miraba, de reojo, y sonreía porque tu tambien me mirabas, sin embargo yo siempre fui discreto, tu lo hacías sin temor, tus ojos te delataban, como si quisieras que todos lo sepan, yo me ocultaba bajo la música o las conversaciones con nuestros amigos.

Un veintiuno de marzo, como hoy, hace varios años, cantábamos happy birthday al rededor tuyo, y en medio de la oscuridad y con las velas encendidas sobre la torta, me miraste con esa sonrisa de siempre y yo, sin temor, también te miré, a pesar que otro tomaba tu mano, y otro te daría el beso de cumpleaños que yo quería darte. En esa mirada me dí cuenta que, como en una postal de gusanito, nosotros debíamos estar juntos a pesar de todo, a pesar de todos, frente al mar, en el malecón y por la tarde, para siempre.

Feliz cumpleaños Verito.






domingo, 15 de marzo de 2020

Lo siento

Lo siento, ojalá nunca leas esto, pues el poco tiempo que te conosco me di cuenta que eres demasiado sensible a ciertos detalles, como cuando hablo mal o suelto una palabrota o me burlo de algo de lo que no esta bien burlarse. A pesar de todo, me siento en la obligación de ser sincero y aunque sea a través de un texto que no quiero que leas, aunque sea así, debes saber porqué actué raro como lo notaste.

Ayer disfrutamos de una tarde divertida, conociéndonos un poco mas, aunque para ser sincero, me muestro de a poquitos, para no asustarte, en cambio tu eres un libro abierto, como si yo supiera tu siguiente paso con solo escuchar tu voz, o como si entendiera como piensas solo al ver tu mirada a veces perdida.

Te lo juro, no pensé en besarte hasta que lo hice, cuando acordamos salir, solo intentaba despejarme y distraerme de tanto trabajo, pues sabes que aunque no haya estudiantes, igual hay muchas cosas que hacer, y como te dije en mi oficina (jajaja, sé que te vas a reír por decir "mi oficina", si en caso me animo a mostrarte mi página) han sido días pesados para ti y para mi también, en fin, solo era una salida tranquila y sin sobresaltos.

Tanto así que ni sabía a donde ir, cuando sugeriste "barranco" sentí alivio pues no se me ocurría nada. Paseamos, conversamos, bajamos al malecón, compramos corona "sin virus" (esa fue tuya), me dieron ganas de fumar pero como te dije, ya no lo hago hace varias semanas, todo perfecto, mis intenciones, hasta ese momento, nunca fueron mas que eso.

Lo confieso, yo me acerqué, no sé si por las dos coronas o porque era ya tarde y el sol se había ocultado o por el mar que sonaba sin cesar, pero si, yo me acerqué, tome tu cintura y tus ojos estaban a mi altura y lo siento, te besé, y todo terminó mal, cuando sentí tus labios y cerré mis ojos, ella se apareció, era como retroceder el tiempo, abrí mis ojos sin que te des cuenta y la vi a ella, vi sus ojos, eran sus labios, sus mejillas, su aliento, lo siento, me sobresalté, en realidad me sentí perdido y en ese momento abriste los ojos y me dijiste "que pasa?" y yo dije "nada" pero en realidad era todo, en realidad no debí haberme acercado, no aun, y si luego me notaste extraviado fue por esto, lo siento, no tuve el valor de decirtelo, pues no sabía como hacerlo, es mas, ni siquiera me da la cara para escribirte o buscarte a pesar que tu no tienes ni idea de lo que ocurrió.

Si me hubieses preguntado, te respondería, no sé que pasó, no fue mi culpa, tal vez me traicionó la nostalgia por el lugar y la situación, o tal vez fue un indicador de que no estoy listo y mi mente aun está vulnerable. Lo siento, pues a pesar que no tenemos nada serio, mas que una amistad de "jefe a subordinada" (jajaja esa es mia) no quería que empezara asi.

Pero así es, así pasó, y así será hasta cuando el sosiego llegué y podamos hablar de todo sin que nos duela nada, ni a ti, ni a mi.















viernes, 6 de marzo de 2020

La tregua


No sé si empezar por decirte lo mucho que extraño conversar contigo, pues a pesar de todo e insospechadamente, hiciste que tenga la extraña costumbre de contarte todo, todo lo que me pasaba y hasta todo lo que imaginaba que pasaría si hiciera tal o cual cosa, y ahora que me pasan cosas tan absurdas, graciosas y peligrosas, me pongo a pensar en como hubieses reaccionado si te las hubiese contado. Pues mi único fin siempre fue escuchar tu risa o ver tus ojos cuando sonreías por mis estupideces.

Tal vez pueda empezar por decirte que no puedo mostrarme como soy con otras personas, he conocido muchas personas, más de las que yo quería conocer, personas muy interesantes que incluso se han acercado a intentar conocer lo que escondo y no quiero mostrar. Y vuelvo, no entiendo aun como hiciste para que pueda yo, mostrarte como era en realidad, esa personalidad verdaderamente incoherente que tengo y que yo soy, y que tú conociste y que tu moldeaste, esa que en algún momento fue tan parecida a a tuya.

No quiero que olvidemos el pasado, pero debemos hacerlo, es lo que toca, se hace necesario, y hablo de todo, de lo bonito que fue y de lo mal que terminó, dejar todo atrás, difícil pero posible, este tiempo me enseñó que uno nunca obtiene todo lo que quiere de la forma que quiere y para ello hay que superar la fabulosa historia con final horrible. Y si te digo que es mejor olvidar todo, lo hago con el único fin de allanar el camino y conocernos nuevamente.

Una tregua, necesito una tregua, quiero poder escribirte, de cualquier cosa, como siempre, quiero saludarte cuando me dé la gana, quiero poder llamarte cuando se me antoje, contarte algo tonto y que me cuentes algo mas tonto aun, quiero que tengamos la oportunidad de empezar de nuevo, de iniciar la posibilidad de una amistad simple, o compleja que dependa de nosotros y no de nuestro pasado. Sé que es difícil pero valdrá la pena el sacrificio pues nada mejor que empezar de cero.

No quiero una guerra fría, te he escrito algunos mensajes de texto y ni siquiera sé si los lees, no te escribo al whatsaap porque no puedo, ni a fb porque desapareciste, y aunque al inicio pensé que sería mejor así, hoy estoy convencido de que no lo es, pues siempre será importante para mi saber cómo estas, o lo linda que siempre te pondrás. 

Espero compartas conmigo la idea, empezar de cero, ser amigos, conocernos nuevamente y presentarnos mutuamente convencidos de que somos otras personas con una misma historia que olvidamos y que acabe el silencio entre nosotros, que vuelvan las palabras y que observemos como comienza una nueva historia. 


PD: ¿último ya?
Hoy no olvidé que es 06.03.2020
Parque, chocolates, flores, escribir en el brazo, zambo, norkys, chela, ron, cocacola, cigarro, esto es guerra, bebecita, yatra, maestría, palpa, viejo, inglés, stich, sticha, artu, milkshake, salchipapa, ensalada griega, tuquillo, huarmey, tortugas, máncora, ica, chincha, paracas, tubulares, huacachina, discoteca, chama vieja, baño atorado, santa rosa de quives, apagón, canta, obrajillo, cuatrimoto, azpitia, manejas como vieja, choro huarmeyano, choro huachano, ecuador, tumbes, lagartija, mata lagartija, poet, trujillo, huanchaquito, la mina, ... y podría seguir durante horas.




viernes, 28 de febrero de 2020

El impresentable

De verdad te digo, no quieres conocerme, no te lo recomiendo. Ahora menos todavía.
Curiosa tu pregunta, y la respuesta es No, no quiero que me conozcas.
Cuando yo te vi, lo acepto, me di cuenta que mirabas al vacío, que atendías lo que decía pero pensabas en otra cosa, que no sonreías ni por las estupideces más absurdas que yo decía delante de todos. Cuando te acercaste y tuve la oportunidad, te hice notar lo de tu mirada, y estoy seguro que lo que te atrajo a mi fue lo que dije: esa mirada la conozco, pues por estos días yo también miro al vacío y finjo atender pensando en otras cosas.

Curioso encontrar a alguien con el mismo vacío en los ojos, curioso conversar con alguien que quiere conocer tu dolor pero lo más sorprendente es saber que mi dolor se hizo nada frente a lo que has pasado, hasta me dio vergüenza contarte el por qué mi mirada se pierde a veces. Tú si mereces los ojos vacíos, la mente extraviada, los silencios incómodos. Siento y comprendo en parte tu sufrimiento.

Aún así, quieres conocerme, pues, ni siquiera yo sé quién soy, estos días soy un hombre perdido de mi mismo, pero si hay algo que puedo decirte es que cuando te ganes el derecho de leer esto, me conocerás más que el promedio de la gente, los textos de esta página son exclusivos para aquellos que conocen parte del angelical demonio que puedo ser o no ser.

Me sorprendió también la madurez con la que asumes lo que te pasó, a pesar de tus veintinueve años, parece que la vida te ha educado y que el tiempo no ha pasado en vano por ti. Sé que por momentos te has preguntado como una persona puede ser tan serio y aburrido en público y tan inmaduro y jodido cuando le das un pedacito de confianza. Pues no se que soy, ahora mismo, solo espero que el tiempo me lleve a donde quiera, casi igual que tú.

Sin embargo, haciendo un esfuerzo y con el fin de que no te asustes, te dejo esta canción que por estos días resume lo que soy yo.

Y cuando llegue el momento, si es que llega, haré que leas esto como prueba de mis primeras impresiones sobre ti y tu mirada triste, pues ojalá, si eso sucede, ya tengas una sonrisa dibujada por alguna estupidez mía.


PD: Por si acaso, es una salsa, pero lo mio es el rock, algo que sorprendentemente, tambien conoces muy bien, al menos eso aparentaste.

viernes, 21 de febrero de 2020

Carta abierta para ti

Cuando empezó todo ninguno de los dos imaginó que llegaríamos hasta aquí. Casi tres años después aun sigo preguntándome ¿cómo llegamos hasta esto? y surgen cientos de respuestas, lógicas e ilógicas, cuerdas y absurdas, pensadas e impensadas. Lo cierto es que hoy estamos en dos caminos distintos, paralelos y sin retorno. Hoy, la ira, ya se ha ido, ese volcán de cólera y odio que destruyó todo entre nosotros, en mi ya no está, pero si hay dolor, un inmenso dolor por todo lo que pasó y por todas las cosas horribles que dijimos e hicimos. No sé cuanto dure mi calvario, pero créeme que resistiré, pues, sin desmerecer lo que pasamos, esto no es ni la mitad de lo que sufrí por Verónica o Jessica, esos días nunca los olvidaré pues de verdad sentí que ya no podía mas, hoy no, hoy veo el futuro y tengo cosas grandiosas en mente y llegaré hasta ellas, pues lo que siento se irá sin que me de cuenta. Y parte de mi proceso de cura, es esto, escribir todo lo que no puedo decir.

Hay varias cosas que nunca llegaré a entender, una de ellas es el por qué saboteaste lo nuestro de tal forma, sin importar el tiempo, el esfuerzo, los momentos, los viajes, los paseos, las tardes, las noches, las eternas conversaciones diarias, los regalos, las sonrisas y todo, todo, todo. Sin embargo asumo mi parte de culpa, yo me rendí, yo abdiqué, pues a pesar de todo también sentí que ya había hecho suficiente, pues a lo largo de nuestra relación habíamos pasado por cosas similares, con el profesor de danza, que aunque lo hayas negado mil veces, y él hubiese seguido dispuesto, también habrías estado con él y yo quedaba fuera, si princesa, me di cuenta, yo lo sabía, pero seguí adelante confiando en ti. También sucedió con tu exenamorado Chuquillauri (jajaja creo que así es su apellido) descrubrí tus conversaciones y cuando me mostraste que si era cierto, el dolor me llegó de pronto, me agarró de sorpresa pues como te dije en aquella ocasión, pensé que estábamos en otro momento de la relación, sin embargo, olvidé y decidí seguir adelante. Me curé, eché los pensamientos de frustración por la ventana y seguimos adelante. Y tambien sucedió con un tal Hamilton, ocultaste que estabas planeando con él, y cuando te descubrí en pleno viaje, volvió el dolor, sin embargo, lo superé, y si, fue mi responsabilidad, seguí adelante, confié nuevamente, pues tuve la certeza de que todo iba mejorar y así fue.

Sin embargo, en esta ocasión, siempre me voy a repetir ¿Cómo pudiste hacerme eso? de ninguna manera me merecía tal traición, y sabes que no he sido un santo, sin embargo, nunca hice algo que mereciera tal deslealtad de tu parte. Y mi mente me lanzaba una sola frase estos últimos días ¡Qué cagona! ¡Qué cagona! Si tan solo hace un mes me entregaste un sobre con "diez razones por las que te amo", si tan solo hace dos semanas habíamos hecho el amor y me decías que me amabas con tu voz de placer y tus ojos casi blancos, si hace una semana salimos a pasear y conversamos en nuestro parque de siempre con un poco de tristeza pero nada de eso te importó, te fuiste a la playa con otra persona, con la que habías salido antes sin decirme nada (me lo confesaste en r2 de camino a tu casa) tuviste sexo con él sin importarte nada, y como te dije, estabas planeando con otra persona mientras seguías diciéndome que me amabas, ¡Que traición! Sabias que ibas a ir con él y a pesar de que nos seguíamos escribiendo y permitías que yo siga con esperanzas, ¡Que traición! Nunca hice nada para merecer eso. Pero te perdono, te perdono princesa, pues si no lo hago, la cólera me perseguiría, y el dolor no se iría y yo no soy así, soy un tipo alegre y feliz, aunque ahora no lo esté pues dolor aun hay, pero ya se va a ir, poco a poco, día a día.

Lo peor es que después que llegaste de la playa, volvimos a salir, como siempre, y cuando te pregunté si había esperanza, entraste en duda, tratando de confundirme mas, sin embargo, yo no necesitaba eso, solo necesitaba disfrutar contigo como siempre y lo hicimos, tuve tu cabecita en mi pecho desnudos, nos reímos, abrazados, nos besamos en todos nuestros lugares, disfrutamos del sexo como siempre, olí tu piel y me quedé con ese olor, saboreé tu piel de punta a punta y me quedo con eso. Salimos del lugar de siempre y luego vino tu confesión, descubrí la mas grande de tus mentiras, pues insistías en ocultármelo y me llené de cólera y preocupación pues,  al margen de tu traición hacia nuestra relación, también la salud es importante, habíamos hecho el amor hace dos semanas, hace una semana lo hiciste con ese pata y días después nuevamente conmigo ¿Que tipo de persona eres? ¿Que tipo de persona hace eso? sin preocuparse de contagiarse de algo, pues cuando uno se acuesta con alguien, se acuesta con todas las personas anteriores, grave error princesa, ¿que daño te hice yo para que pongas en riesgo mi salud de esa manera, la seguridad de mis hijos, mi futuro?. Ese comportamiento promiscuo te hará daño en algún momento, debes protegerte siempre.

Quiero que pienses que todo esto no solo me afecta a mi, afecta a las personas a quien engañas, pues estoy absolutamente seguro que ese pata no sabía nada, sigues mintiendo, tratas de salvarte, de salvar tu situación, me insultas por la forma en como actué, pero si bien es cierto, la forma no fue delicada, debía hacerlo, pues tu nunca lo ibas a hacer, tu le vas a seguir mintiendo, siempre lo harás, y actué con la verdad, pues nada de lo que le envié, o lo que le escribí, es mentira, las imágenes son reales y los sabes y mis palabras también, tú nunca ibas a ser capaz de decirle lo que yo le dije, la verdad. No sé si esto te enseñará algo, cambia, deja de mentir, deja de ocultar cosas, a todos, a tu pareja, a tu familia, piensa que puedes recibir lecciones peores que esta.

En tu desesperada reacción, me insultaste como se te dio la gana, y por tus textos se notaba que intentabas hacerme decir que era una trampa, seguro con el objetivo de salvar lo que estas intentando con ese pata, mostrándole capturas, solo una mente llevada por la mentira y acostumbrada a la deslealtad puede pensar eso, ¿Como podría hacer yo una trampa que me perjudicaría? sería un suicidio, sin embargo tu siempre mentiste intencionalmente y siempre lo harás a menos que lo que estas pasando te haga reflexionar, que la culpa no es de nadie mas que tuya.

En otra acción desesperada, trataste de involucrar a mi hija y a Jessica, algo verdaderamente insólito, descabellado, y si quieres saber de donde obtuve el número, hice instalar una app que copia contactos frecuentes de otro cel, solo hay que acercar los celulares y lo hice en el hotel cuando hicimos el amor mientras fuiste al baño, acerque mi cel y listo. Sin embargo tu me culpas de que involucro a personas que no saben absolutamente nada de lo que pasa en mi vida personal, reitero, solo una mente carcomida por las continuas mentiras imaginaría que eso fuera cierto.

Cuando ya estabas desesperada y acorralada le escribiste a Jessica, algo poco inteligente al desconocer la relación tan buena que yo llevo con ella, ella me mostró los mensajes y tuve que contarle parte de lo que paso, y como siempre me apoyó, ella tenía la intención de responderte esos mensajes delante mio y humillarte pues te serviste en bandeja de plata, pero decidí que no se involucre, pues no era justo hacerle pasar ese mal rato a la mamá de mis hijos, una mujer que siempre respetaré pues estuvo siempre al margen de todo, hasta cuando estuvimos juntos, ella siempre respetó mis salidas y mis ausencias, total era clara tu intención de devolverme un daño involucrando a alguien que no tiene nada que ver, un daño que tu misma ocasionaste.

Lo mas absurdo de todo fue que pensaste que Lucía podía estar involucrada tambien, una niña de 13 años que ni siquiera tiene noción de esta situación. Verdaderamente descabellado e insultante para mi, pues sabiendo como cuido a mis hijos y a Jessica, pensaste que yo iba a permitir que ellos se involucren. Sinceramente decepcionantes conclusiones a las que llegaste.

Todo ello fue el final Princesa, la traición, las suposiciones absurdas, las mentiras y tu desesperada reacción al verte descubierta. Si bien, la forma fue abrupta y poco delicada, el mensaje fue para ti, para que entiendas que siempre es mejor decir la verdad y que si quieres engañar a alguien, quien sea, debes entender que siempre las consecuencias serán inesperadas y dolorosas.

Ahora entiendo que todo esto debía suceder, no sé si así, pero tenía que pasar, debíamos aprender y analizar nuestros actos y nuestras propias reacciones.

Debo ofrecerte disculpas princesa, disculpas por haberme ido cuando debí esperarte aquella vez, disculpas por todas las veces que dije que te llamaría y no lo hice, disculpas por que a veces, sin darme cuenta, te dije palabras que te lastimaron, disculpas por no tener todo el tiempo del mundo para ti, disculpas por no correr hacia ti por la tremenda distancia que nos separa, disculpas por quererte de la forma que lo hice.

Pero sobre todo, gracias. Gracias princesa. Gracias porque hiciste de mi una mejor persona, cuando te conocí era un hombre vacío y egoísta, pensaba solo en mi. Tú me enseñaste a ser un hombre nuevo. Gracias porque hiciste que me diera cuenta que puedo enamorarme nuevamente como un chiquillo, sabes que antes de ti, nunca pensé que sería capaz de sentir amor nuevamente. Gracias por hacerme sentir que la vida no acaba con el rompimiento, que tendré nuevas oportunidades de amar, sin buscarlo, sé, gracias a ti, que llegará. Gracias por haberme comprendido tanto tiempo la personalidad tan alocada que tengo, siempre me mostré como soy contigo y veo que si lo hago nuevamente puedo ser aceptado y querido. Gracias por cantar conmigo, amo tu voz, no por su calidad, sino por su intensidad, cuando cantábamos siempre supe que tenias el mismo sentimiento que yo por la música. Gracias por las canciones que siempre traerán tus recuerdos, especialmente aquellas que cantábamos juntos tomados de la mano en mi auto. Gracias por las sonrisas tan sinceras que me sacaste con tu personalidad, tan parecida a la mía como siempre te dije. Nos parecemos tanto que asustaba desde el inicio complementarnos tan bien. Gracias por el tiempo que pasamos juntos, los viajes, los paseos, las tardes, las conversaciones, las palabras, las caritas, las situaciones y todo aquello que pasamos, nada borrará todo aquello de mi, ni siquiera estos últimos días de odio.

Tu último texto hacia mi fue "Te odio", en tus ultimas comunicaciones lo escribiste cuatro veces, te odio, te odio, te odio, te odio. Sé que no es cierto, o al menos estas confundida pues no me odias a mi, odias la situación en que te puse, en el fondo lo que debes odiar es haber mentido tan descaradamente y haber sido descubierta de esa forma, la ira te lleva a decir palabras sin pensar, sé que eres rencorosa, pero en algún momento entenderás que esta situación la ocasionaste tú, perdónate a ti misma, yo ya te perdoné y tambien me perdoné a mi mismo, que la vergüenza no se transforme en mas mentiras y las mentiras en un odio irracional, cúrate, piensa en ti y construye una nueva princesa, una que pueda ser aceptada por alguien tal como es, sin la necesidad de ocultar ni mentir a nadie.

Sé que es difícil, tal vez mis palabras sean fuertes, chocantes, hasta soberbias, sin embargo, todo es cierto, pero tambien entiende que la vida continua y lo que vivimos siempre estará ahí, todos los recuerdos estarán ahí para ser traídos nuevamente a tu cabeza cuando escuches una canción, cuando sientas el olor de un cigarro o cuando pruebes un vaso de ron con cocacola o cuando comas un rico pollito del norkys.

Siempre estaré para ti, sé que ahora mismo no quieres saber nada de mi pues me di cuenta que me bloqueaste de facebook y de whatsapp, pero en algún momento estarás lista para conversar conmigo de lo que sea, del pasado, del futuro o de tu presente. Yo no estoy listo aún para eso, como te dije, ya no tengo ira, pero tengo dolor, me duele ya no tenerte, ya no poder decirte una sola palabra, me duele no poder salir contigo a caminar por nuestros parques de la Molina, me duele estar enamorado de ti y no poder hacer nada con eso. Pero el dolor se irá, te lo aseguro, así como tus últimos textos hirientes, no lograran que la imagen de mi princesa, la que tuve por varios años, se vaya.

Entonces princesa, hasta cuando tú quieras, en este tiempo, te aseguro que me curaré y espero tú hagas lo mismo, reconstruiré al nuevo Alvarock, uno dispuesto a esperar lo mejor de la vida, tu reconstruye a una nueva princesa, una que enfrente su realidad siempre con la verdad. No sé cuando estaremos listos para eso, si en una semana, un mes, un año o nunca, solo te digo que cuando tú lo estés, yo siempre estaré para ti, para empezar nuevamente a ser amigos, sin errores, o con nuevos errores. Empezar nuevamente olvidando todo lo que pasó o recordando y aprendiendo de eso. Pero amigos al fin y al cabo.






















viernes, 14 de febrero de 2020

Ojalá


Ojalá valga la pena, ojalá lo que sacrificas sea compensado por lo que crees que vivirás, que todo aquello que te hizo reír sea borrado por nuevas palabras, nuevas sonrisas, nuevos besos. Ojalá que los momentos que piensas vivir reemplacen con creces los que nosotros vivimos, dudo eso pero ojalá sea así por tu bien y para que el arrepentimiento no te llegue tarde y te deje en zozobra.

Ojalá que valga la pena, lo que sientes, lo que haces por lo que sentiste en un momento y lo que hicimos juntos, sé que faltaron muchas cosas entre tú y yo, el tiempo y la distancia permitieron crear una brecha enorme, insalvable que hizo ver que no estas preparada para amar pues fácilmente encontraste otro camino que te ha deslumbrado.

Ojalá que valga la pena lo bonito que sientes y sea duradero, de mayor poder que lo nuestro, con nuevos días de felicidad, ojalá que tus conversaciones sean más interminables que las nuestras, que tus sonrisas sean más sinceras que las que juntos soltábamos, que tu cabecita se recueste en su hombro como en el mío lo hacía.

Ojalá que su mano tome tu mano con más intensidad con la que yo te tomaba, ojalá que acaricie tu cabello con la mitad del amor que yo entregaba cada vez que lo hacía. Y que tras llegar a tu casa y en el silencio de tu cuarto pienses y digas, valió la pena, alejarse y decir adiós, pero cuidado que aparezca un recuerdo mío y sueltes una sonrisa, se hará costumbre y no habrá marcha atrás.
Ojalá a él no se le acaben las palabras, ni a ti las sonrisas, ojalá navegues por el mar del ensueño como me pasaba a mi cuando te veía, es más, ojalá él te vea con la mitad de amor en los ojos con los que te veía yo y con el doble de amor que había en tus ojos cuando me mirabas. Ojalá sus recuerdos estén acompañados de la locura con la que tú y yo solíamos actuar y al final no mires el mar y te sientas sola como hago yo ahora.

Ojalá disfrutes de todos los momentos desde que dejaste de disfrutarlos conmigo y no llegue a ti la soledad como me ha llegado a mí, que me ahoga y me sobrecoge, ojalá siempre esté él a tu lado en vez de mis recuerdos y que finalmente digas, no me equivoqué, no me dejé llevar por la emoción, y que mi amor permanezca siempre intacto para ti.


Ojalá Princesa, ojalá, ojalá entiendas al fin por qué hiciste todo esto y ojalá esté yo nuevamente para abrazarte con todo el amor de estos textos:

https://rabillodeojo.blogspot.com/2017/03/dedo-menique.html

https://rabillodeojo.blogspot.com/2018/11/la-inquebrantable-promesa-del-dedo.html





sábado, 8 de febrero de 2020

08.02.20

Siempre te he mirado como ayer, con ojos de mar, con ojos de sol, con ojos de atardecer. Siempre me ha gustado escuchar tu voz oculta entre risas y reniegos, oculta entre mentiras que yo sé y que harán que me aleje sigilosamente. Siempre me ha encantado observar tus pies, amarrados por sandalias que no me gustan o a veces encerrados en zapatillas que combinan perfecto con tus jeans.

Siempre te he dicho palabras que han retratado lo perfecto de la situación, los momentos perfectos, que cada vez son menos por que tu así lo quieres,  pero son, al fin y al cabo, nuestros, y así siempre quedarán, en nuestras mentes, y volverán cada vez que nosotros queramos, pues, así no estemos juntos, siempre estaré ahí para ti.

Siempre quise hacerte sonreír, con esa risa natural y sincera, entregada y hasta tierna. Lo hice mucho tiempo, estoy seguro, pero ahora no, no siento que sea suficiente mi felicidad para tu sonrisa y confieso, eso me pone triste, pues a pesar de mi endurecido sentir, nunca quise llegar a sentirme tan vacío e inútil en la tarea de dibujar lo que me enamoró de ti, tu linda sonrisa.

Lo siento, lamento tener que despedirme dando solo señales de humo, lamento tener que irme, pero siempre voy a preferir partir y alejarme a que lo hermoso que teníamos se transforme en un tedio inútil, en un pasaje solitario, en un mar sin sol. No quiero que lentamente destruyamos lo que de la nada se construyó, pues nadie se imaginaba llegar a pasar tanto tiempo juntos. Prefiero que digamos adiós y que si en verdad nos amamos como dijimos tantas veces y tantas tardes, sea ese amor que nos enseñe a ser los mismo, juntos o separados, pero los mismos.






domingo, 26 de enero de 2020

Un jueves que no te vi y no era martes


Me levante con la esperanza de que el timbre del teléfono sonaría, pensé que no iba a esperar mucho tiempo, ya la noche anterior me había acostado algo desesperado, recuerdo que solo alcance el sueño a las 3 horas de haber estado pensando en que podría hacer o decir cuando me llames.

Los ojos se me abrieron increíblemente rápido y el agua estaba aun fría para el primer contacto pero aun así la humedad del baño me cubrió entero. Sinceramente esperé a que prácticamente mi madre me echara de la casa, porque según yo, iba a estudiar, pero el maldito teléfono nunca sonó, en ese momento ya pensaba en qué podrías estar haciendo. De repente te olvidaste que te dije que me llamaras o de repente no quisiste hacerlo, pero alguna razón debiste tener.

No sabía a donde dirigirme, pensé que al bajar las cuadras que me separan del paradero te podría ver pero me eché para atrás, ahora era yo el que no quería verte, sabia que te iba a encontrar ahí pero no quise aceptarlo, además me pondría tan nervioso que no sabría ni que decir, como el otro día en el que te encontré en el messenger, mis manos temblaron y mi frente comenzó a sudar casi grandes gotas, no sabia que hacer y para mi buena suerte te desconectaste.

Al estar en el paradero veía los carros pasar y no sabía el rumbo de mi día, no quería verte pero curiosamente fui al lugar en el que mas veces te he visto, en el que mas veces te he querido, al lugar en donde mas veces te he sentido mía, aunque solo por unas horas, pero al fin mía.

Llegué al parque y con su respectivo cigarrillo observé la soledad en sus bancas, sus verdes pastos sin el vigor de las mascotas y el sol a medio asomar que le daba una imagen mas lúgubre.
Recorrí casi todas las veredas de aquel parque nuestro donde cada encuentro furtivo afloraba y escondía caricias y besos mutuos, mimos y deudas que pague con gran alegría, al fin el sol empezó a calentar, el mar absorbía los rayos solares y parecía excitado, con grandes olas que los surfistas, que nunca faltan, aprovechaban. Me sentí solo.

Me sentí realmente solo y hasta para contrarrestar mi soledad me senté junto a un viejo que revisaba unos documentos, cordialmente lo saludé, también me senté, abatido por la avalancha de pensamientos sobre ti, era muy temprano para llamarte y también creí que era martes, pero no, era jueves, aun así hubiera preferido que sea martes, no quería sentirme bien, es raro, pero quería sentirme mal.

Te invoque y hasta pensé que me escuchabas, como señal de que visite nuestro parque, te deje mis sentimientos entre maderos viejos que testificarían nuestra manera de querernos entre ex arboles que resisten miles de encuentros como los nuestros. No se si algún día seas digna de leer mis sentimientos, no quiero decir que eres ruin, todo lo contrario, me gustaría no tenerte en un pedestal que yo te compré con mis deseos, esa corona de piedras que yo te puse sobre la cabeza, ese título de nobleza que me obliga a obedecer hasta en las cosas menos imaginadas.

Una palabra tuya bastará para que las estrellas bajen a tus pies, gracias a mi fuerte brazo de caballero andante. Mi fiel escudero observa y se envuelve entre el viento y la arena.
Como manda la orden de caballería, me debo a ti, me debo a cada palabra que pronuncies. Te escribí versos espontáneos.


Este texto te pertenece Marcela, Verónica, princesa de piedras o como quieras recordarte, lo copié de un cuaderno viejo de innumerables páginas, me daba mucha verguenza, en ese tiempo, desnudar lo que sentía por nuestra situación. Y es una de las tantas veces que fui a nuestro lugar, solo, a pensar en ti, a recordarte, como lo hago ahora, lo absurdo es que han pasado tantos años, pero cuando leo los textos, es como si hubiesen pasado ayer o como si el tiempo se hubiese detenido un jueves que debíamos vernos y no nos encontramos.

lunes, 6 de enero de 2020

06.01.20

Ojalá abandones ese orgullo tonto que solo aleja a las personas que te quieren, y ojalá que esas personas estén siempre para ti cuando tu orgullo ya no exista.

Ojalá yo tenga la paciencia para permanecer contigo, que es lo que mas quiero, pero cuidado, no vaya ser que en uno de tus arranques de orgullo, yo ya no esté esperando que te calmes, ni esperando mensaje alguno, sino que lentamente me esté yendo desde hace mucho tiempo.

Ojalá reflexiones y entiendas que mis palabras no son advertencia ni amenaza, solo cuento una historia que he vivido un par de veces, que intento aprender y no repetir por necedad, pues por ti, no tengo orgullo, solo la esperanza de que no te conviertas en la misma historia del pasado.

Estoy saliendo de viaje princesa, y no hay mucha señal por dónde voy, ya, cuando regrese y si tu orgullo lo permite, te escribo y conversamos. Millones de besos.
Y pensaré en ti, como siempre.