Cuando estás pensando en la nada y divagas por lugares de los cuales tienes un vago recuerdo ¿te lleva tu mente a mis besos descontrolados como un súbito reflejo? O acaso es que ya no encuentras el camino hacia esos estrepitosos días y desolada buscas cartas mentales que te hacen nuevamente divagar.
Acaso cada vez que miras fijamente al vacío es cuando tu ojos cobran el coraje del amor perdido y esperas flores que nunca llegarán pues nunca se tiene lo que se quiere y a veces se quiere lo que no se tiene. Y por mas juego de palabras que intento nunca sabré si me entiendes o quizá no lo quieres hacer pues pasas indiferente ante estas palabras ajenas.
Te quiero y nadie lo sabe mejor que tú, mi voz, que ya no llega tus oidos, te lo dijo y aunque no prestaste atención, las palabras siguieron su curso y aun hoy están en camino al infinito de los días contados que faltan para mi muerte.
domingo, 27 de octubre de 2013
jueves, 24 de octubre de 2013
Días Tristes
Es una lástima que aun por estos días tristes tu ausencia se vuelva innecesaria, pues recuerdo la fuerza con la que revolcaba mi vida y azotaba mi mente como un huracán. Ya ni siquiera la tristeza evoca tus recuerdos que tal vez ya no existan y las palabras que decías ya no son tuyas, se han vuelto ajenas, inescuchables y viajan a los oídos con insospechada ligereza, como si nadie se diera cuenta, desapercibidas a pesar de ser lo que mas me gustaba de ti.
Siempre supe que el tiempo borraría todo y sé que lo hace, pero tuve la valentía de enfrentarlo y establecer una estrategia para que no te vayas, pero he fallado. El tiempo me ha vencido y ha hecho su trabajo, me llevó al olvido y no me dejo rastro de ti, me ha colocado en una tierra en donde no existes pero lo peor de todo es que no me interesa que existas pues no lucho para que eso cambie, no hago ya esfuerzos para retener tu rostro en mi mente, no hay recuerdos ni canciones que me lleven al etéreo momento que ya hoy es verdaderamente un pasado olvidado.
Ni siquiera los lugares recorridos, ni los besos otorgados, ni las promesas incumplidas son motivos de nostalgia, todo se ha ido y como escribo al principio, es una lástima pues en estos días tristes era una maravilla encontrarte en mis sueños.
Siempre supe que el tiempo borraría todo y sé que lo hace, pero tuve la valentía de enfrentarlo y establecer una estrategia para que no te vayas, pero he fallado. El tiempo me ha vencido y ha hecho su trabajo, me llevó al olvido y no me dejo rastro de ti, me ha colocado en una tierra en donde no existes pero lo peor de todo es que no me interesa que existas pues no lucho para que eso cambie, no hago ya esfuerzos para retener tu rostro en mi mente, no hay recuerdos ni canciones que me lleven al etéreo momento que ya hoy es verdaderamente un pasado olvidado.
Ni siquiera los lugares recorridos, ni los besos otorgados, ni las promesas incumplidas son motivos de nostalgia, todo se ha ido y como escribo al principio, es una lástima pues en estos días tristes era una maravilla encontrarte en mis sueños.
miércoles, 23 de octubre de 2013
...
Entre los claustros de la vieja casona el aire sonaba como un silbido seco y lejano. No hay ningún lugar tan apacible ni tan obsoleto, parece en blanco y negro, abandonado, no es lúgubre, sino mas bien triste, como dejado a propósito, como excluido de los días felices.
El patio es seco, de tierra, con hojas pero son árbol, sin piedras, liso y casi parece una mancha marrón sino fuera por el pequeño subeybaja que está al centro y que luce oxidado, con dos llantas viejas como soporte y con asientos de madera sin pintura. No hay rejas, tal vez las hubo en alguna época, pero hoy no están, hoy solo es un pedazo de tierra que azota la vista y remece la memoria atascándola en el pasado.
El patio es seco, de tierra, con hojas pero son árbol, sin piedras, liso y casi parece una mancha marrón sino fuera por el pequeño subeybaja que está al centro y que luce oxidado, con dos llantas viejas como soporte y con asientos de madera sin pintura. No hay rejas, tal vez las hubo en alguna época, pero hoy no están, hoy solo es un pedazo de tierra que azota la vista y remece la memoria atascándola en el pasado.
martes, 22 de octubre de 2013
Panorama Incierto
Definitivamente tengo una visión pesimista del futuro, veo que la sociedad cae cada vez en mayores contradicciones que harán caro el porvenir. Sin embargo, esta semana, mi futuro, que siempre será incierto, se acerca a un bonito panorama, al parecer todo cambiará pronto y dependerá de mi que estos cambios signifiquen una mejoría en mi vida. Siempre he sido metódico pero esta vez tendré que probarlo frente a la situación que se me presenta. Lo cierto es que dentro de todo el pesimismo aparece frente a mi un futuro del cual puedo sacar un gran provecho y si es que existe algún dios, espero me ayude a tomar las mejores desiciones, Visnu, Ganesh, Alá, Jahve, Cristo y todos los demás, no viene mal alguna señal, pero que la pueda ver por favor, nada de acertijos.
lunes, 14 de octubre de 2013
Lamentos
Muchas veces he visto pasar la desdicha frente a mi. Acorralado frente a la realidad absoluta y perplejo alrededor de la tristeza como en un concierto de tropiezos interminables que se vuelven insoportablemente ruidosos y que debo soportar como un ratón en una jaula del laboratorio.
Cada queja, cada lamento envuelve mi mente con un temor inexplicable pues las situaciones son ajenas, los personajes que sufren son desconocidos y dentro del tenso momento aparece la irrevocable decisión de huir pero finalmente el cuerpo no responde, la mente intenta escapar pero la masa no se mueve, está como inerte frente a la sufrida sinfonía.
Después de todo el sufrimiento ajeno mi alma está absorta pero no de rodillas, pues cada llanto escuchado se olvida, las lágrimas y todo el dolor son pasajeros, no hay nada que perdure, menos aun para un extraño sin sentimientos, con el alma endurecida por la soledad y el tiempo que atrapado surge cada noche frente a un libro de palabras inconexas.
Cada queja, cada lamento envuelve mi mente con un temor inexplicable pues las situaciones son ajenas, los personajes que sufren son desconocidos y dentro del tenso momento aparece la irrevocable decisión de huir pero finalmente el cuerpo no responde, la mente intenta escapar pero la masa no se mueve, está como inerte frente a la sufrida sinfonía.
Después de todo el sufrimiento ajeno mi alma está absorta pero no de rodillas, pues cada llanto escuchado se olvida, las lágrimas y todo el dolor son pasajeros, no hay nada que perdure, menos aun para un extraño sin sentimientos, con el alma endurecida por la soledad y el tiempo que atrapado surge cada noche frente a un libro de palabras inconexas.
domingo, 22 de septiembre de 2013
La Traición
Acusado de traicionar a tu hermano convirtiéndolo en tu peor enemigo, vagarás perdido en el silencio de la mentira. Tu traición nadie la perdona, ni siquiera tu mismo, por eso aceptas y te resignas frente a tu miserable destino. Ni cerrando los ojos puedes quitar la imagen de tu mente, ni en silencio enmudeces tu pensamiento pues tu traición apocó tu razonamiento y estás lerdo y sin sentido.
Nunca acabará tu tortura y eso es lo mejor, tu martirio será eterno, pues cuando mueras todos te recordarán por traidor y serás el primer muerto malo, la gente deseará que los gusanos acaben con tu cuerpo y todo el mundo te pondrá al nivel del Iscariote. Tu solo nombre generará repugnancia y serás maldito pues tu hermano será enaltecido. Y mientras mas venerado sea tu hermano, mas repudiado serás tú y tu nombre.
Lástima que la muerte te llegue de golpe, que tu condena haya sido desaparecer súbitamente y que tal castigo no deje satisfecho el sentimiento de venganza. Sinceramente, la tortura hubiese calzado mejor frente a esta situación, el sufrimiento lento, al compás de los gritos de dolor, acompañado de lágrimas que dudosamente serían de arrepentimiento pero que aquietarían el torrente de almas vengativas.
No vale la pena relatar tu traición pero ni creas que pasará al olvido, de boca en boca pasará el odio, de oreja a oreja todos escucharán tu pérfida historia y te jusgarán con tal dureza que nadie será capaz de mostrar compasión.
Finalmente, confieso que te odio y siempre te odié, incluso mucho antes del acto repulsivo con el cual me sentí complacido pues serviría para justificar mi odio. Hoy te sigo odiando y aunque hayas muerto nunca seré indiferente a tu historia pues eres totalmente detestable.
Nunca acabará tu tortura y eso es lo mejor, tu martirio será eterno, pues cuando mueras todos te recordarán por traidor y serás el primer muerto malo, la gente deseará que los gusanos acaben con tu cuerpo y todo el mundo te pondrá al nivel del Iscariote. Tu solo nombre generará repugnancia y serás maldito pues tu hermano será enaltecido. Y mientras mas venerado sea tu hermano, mas repudiado serás tú y tu nombre.
Lástima que la muerte te llegue de golpe, que tu condena haya sido desaparecer súbitamente y que tal castigo no deje satisfecho el sentimiento de venganza. Sinceramente, la tortura hubiese calzado mejor frente a esta situación, el sufrimiento lento, al compás de los gritos de dolor, acompañado de lágrimas que dudosamente serían de arrepentimiento pero que aquietarían el torrente de almas vengativas.
No vale la pena relatar tu traición pero ni creas que pasará al olvido, de boca en boca pasará el odio, de oreja a oreja todos escucharán tu pérfida historia y te jusgarán con tal dureza que nadie será capaz de mostrar compasión.
Finalmente, confieso que te odio y siempre te odié, incluso mucho antes del acto repulsivo con el cual me sentí complacido pues serviría para justificar mi odio. Hoy te sigo odiando y aunque hayas muerto nunca seré indiferente a tu historia pues eres totalmente detestable.
domingo, 15 de septiembre de 2013
lunes, 9 de septiembre de 2013
El Secreto de la vida
Se escucha una voz que susurra al oído un mensaje indescifrable, al parecer encriptado en un idioma extinto, un lenguaje suave, lleno de vocales y poco nutrido de consonantes. Llega al oído como la duda temblorosa que huye de la desolación. Una duda que exalta aun mas el tormento del pueblo, que conmina a los sacerdotes a ofrecer mas sacrificios y que alimenta el miedo en los creyentes que son consumidos por la intriga sobre el futuro que aun es incierto.
La gente corre y lleva el mensaje de oreja a oreja y cada vez se vuelve mas indescifrable pero va tomando palabras del idioma del pueblo. Alborotados, todos, caminan pensando -qué será el futuro- navegan en sus pensamientos teniendo como barco el extraño mensaje que ahora es un rumor cercano, un rumor que ya todos han oído y que reparten una y otra vez con aquel que está mas cerca y dispuesto a escuchar nuevas noticias sobre aquel lejano susurro oído nadie sabe donde.
Los religiosos exageran mas, sus gestos preocupan hasta al mas incrédulo, rezan, y voltean los ojos para no ofender ni desobedecer el mensaje que ahora es divino, entregado por los dioses en su lenguaje y transformado por ellos, interpretado por los sacerdotes, hombres elegidos por una misteriosa fuerza no se sabe si interna o externa, pero ellos son los designados para interpretar a dios y sus mensajes.
A un lado y alejado de cualquier contacto con el designio divino, camina el despreocupado, feliz pues es un día caluroso y la brisa rosa sus mejillas. Come una jugosa manzana y disfruta el sabor de su propio trabajo ya que acaba de cosechar lo que con tanto esfuerzo sembró, venció a la lluvia que casi arruina su siembra, al calor que casi ahoga sus plantas y al frío que casi quema los frutos. Ante todo esto el sabio despreocupado sabía que es natural esforzarse ante las adversidades pues así los frutos serán mas sabrosos.
La mayoría siempre perderá el tiempo prestándose atención a cosas ajenas a su realidad tratando de hacerlas parte de su vida para encontrarle un sentido, encontrar cosas que inconscientemente se temen para vivir pegados y tener un límite en sus propios actos, resignarse a las reglas impuestas de manera arbitraria y razonar las cosas mas simples de la vida. Pocos son los que anidan en su alma la pureza de la libertad de hacer lo que es necesario hacer y no lo que se debe hacer.
La gente corre y lleva el mensaje de oreja a oreja y cada vez se vuelve mas indescifrable pero va tomando palabras del idioma del pueblo. Alborotados, todos, caminan pensando -qué será el futuro- navegan en sus pensamientos teniendo como barco el extraño mensaje que ahora es un rumor cercano, un rumor que ya todos han oído y que reparten una y otra vez con aquel que está mas cerca y dispuesto a escuchar nuevas noticias sobre aquel lejano susurro oído nadie sabe donde.
Los religiosos exageran mas, sus gestos preocupan hasta al mas incrédulo, rezan, y voltean los ojos para no ofender ni desobedecer el mensaje que ahora es divino, entregado por los dioses en su lenguaje y transformado por ellos, interpretado por los sacerdotes, hombres elegidos por una misteriosa fuerza no se sabe si interna o externa, pero ellos son los designados para interpretar a dios y sus mensajes.
A un lado y alejado de cualquier contacto con el designio divino, camina el despreocupado, feliz pues es un día caluroso y la brisa rosa sus mejillas. Come una jugosa manzana y disfruta el sabor de su propio trabajo ya que acaba de cosechar lo que con tanto esfuerzo sembró, venció a la lluvia que casi arruina su siembra, al calor que casi ahoga sus plantas y al frío que casi quema los frutos. Ante todo esto el sabio despreocupado sabía que es natural esforzarse ante las adversidades pues así los frutos serán mas sabrosos.
La mayoría siempre perderá el tiempo prestándose atención a cosas ajenas a su realidad tratando de hacerlas parte de su vida para encontrarle un sentido, encontrar cosas que inconscientemente se temen para vivir pegados y tener un límite en sus propios actos, resignarse a las reglas impuestas de manera arbitraria y razonar las cosas mas simples de la vida. Pocos son los que anidan en su alma la pureza de la libertad de hacer lo que es necesario hacer y no lo que se debe hacer.
jueves, 5 de septiembre de 2013
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Kassandra
Kassandra es una artista. Pinta con una sensibilidad increible, me ha mostrado sus creaciones con un entusiasmo enternecedor, paisajes al óleo, animales salvajes, rostros de expresión indefinible, monas lisas peruanas y una infinidad de colores combinados con pasión y esfuerzo.
Kassandra tiene todo lo que le gusta en una mujer a David y lo sabe. Esa mirada desconcertante y distraida, las manos finas y blancas, casi transparentes pues puede contar el número de venas que corren por cada dedo y la piel lisa y tan pálida que da la impresión que una enfermedad está acabando con ella.
Pero sin lugar a dudas, lo que mas le gusta a David, es la genuina extravagancia de Kassandra, esa indiferencia ante las normas sociales y el insolente desacato a la formalidad que es a la vez y en algunos casos, chocante para David, no por falta de respeto sino por la sorpresa que le genera.
Es del oriente, de verdaderos ancestros japoneses, de actitud taciturna y a veces contrariada por alguna nimiedad. Camina de aquí para alla con pasos cortos y mirando al piso, pero cuando pinta su mirada es infinita, perdida y sus manos se convierten en armas que desolan las almas inquietas.
Se ha rapado la mitad de la cabeza y la otra tiene el pelo hirsuto, en puntas pero con una caida suave y dócil. Tiene ojos pequeños y oscuros, casi negros, las mejillas blancas y la nariz pequeña y redonda. La frente se le arruga de vez en cuando y los labios nunca se los pinta pero el rosado de su boca es de catálogo.
El otro día le enseñó a David un texto que lo dejó perplejo, no por el mensaje sino por la calidad y el orden de las palabras que en ese papel había, era una prosa pequeña pero infinitamente tierna y con palabras tan precisas que le dio verguenza, a David, mostrarle la última página de su blog, no había duda que Kassandra era la mujer que siempre soñó que llegaría, la mujer con la que podía conversar horas y horas sin saber que pasaron solo minutos. David sabe eso, Kassandra no, pero debe saberlo.
Kassandra tiene todo lo que le gusta en una mujer a David y lo sabe. Esa mirada desconcertante y distraida, las manos finas y blancas, casi transparentes pues puede contar el número de venas que corren por cada dedo y la piel lisa y tan pálida que da la impresión que una enfermedad está acabando con ella.
Pero sin lugar a dudas, lo que mas le gusta a David, es la genuina extravagancia de Kassandra, esa indiferencia ante las normas sociales y el insolente desacato a la formalidad que es a la vez y en algunos casos, chocante para David, no por falta de respeto sino por la sorpresa que le genera.
Es del oriente, de verdaderos ancestros japoneses, de actitud taciturna y a veces contrariada por alguna nimiedad. Camina de aquí para alla con pasos cortos y mirando al piso, pero cuando pinta su mirada es infinita, perdida y sus manos se convierten en armas que desolan las almas inquietas.
Se ha rapado la mitad de la cabeza y la otra tiene el pelo hirsuto, en puntas pero con una caida suave y dócil. Tiene ojos pequeños y oscuros, casi negros, las mejillas blancas y la nariz pequeña y redonda. La frente se le arruga de vez en cuando y los labios nunca se los pinta pero el rosado de su boca es de catálogo.
El otro día le enseñó a David un texto que lo dejó perplejo, no por el mensaje sino por la calidad y el orden de las palabras que en ese papel había, era una prosa pequeña pero infinitamente tierna y con palabras tan precisas que le dio verguenza, a David, mostrarle la última página de su blog, no había duda que Kassandra era la mujer que siempre soñó que llegaría, la mujer con la que podía conversar horas y horas sin saber que pasaron solo minutos. David sabe eso, Kassandra no, pero debe saberlo.
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