miércoles, 13 de junio de 2012

Jessikodependiente.

Muchas personas ya me lo habían dicho. Nunca lo acepté hasta ayer. Recordé las palabras exactas con las que me lo dijeron y el gesto de lástima en sus caras, hasta mi rostro de complacencia irónica. Pues si, dependo de Jessika y lo acepto, ahora que ella no puede estar conmigo y debo entregarme solo a los quehaceres de mi vida y la vida de mi hija. La extraño tanto que las noches se me hacen interminables, no duermo, espero a que suene la alarma y me levanto para empezar el día.

Estos días estoy destruido, paresco un zombie, me dentengo a pensar en la calle y me paso en los paraderos. Enmudezco en el trabajo y no entiendo lo que leo. Cuento los días para que regreses, espero todo vaya bien y estes pronto en casa.

Los peores momentos son las tardes, cuando Lucía esta jugando con sus primas y yo veo televisión en nuestra sala. No me concentro, no leo los subtitulos de two and a half men y charlie ya no me da risa. Ni siquiera puedo llamarte y solo espero a que tu lo hagas.

Disculpa si no cumplo con tus espectativas en estos dias de ausencia pero te aseguro que estoy haciendo mi mejor esfuerzo. Te amo y te espero.