domingo, 14 de agosto de 2011

One

A piece of mind for sail by your ocean. El naúfrago está sobre un pequeño bote y todo alrededor es agua. Está sediento y hambriento, el sol le quema la piel que poco a poco se vuelve roja. Su peló crece y la barba no, pues es lampiño. Ha contado hasta 6 días, luego perdío la cuenta. Se alimenta de peces crudos que atrapa con un anzuelo que de casualidad llevaba el día del terrible naufragio. No sabe que hacer, todo es agua, no tiene remos, avanza lento hacia donde lo llevan las escazas olas que por allí aparecen.

Por las noches siente que da vueltas, mira las estrellas y se da cuenta que siempre son las mismas pero vistas de lugares distintos. Él solo tiene un solo lugar para obervar ahora y por eso nota la diferencia.

El naúfrago esta harto. No divisa ninguna isla y teme lanzarce del bote porque sabe que moriría antes de llegar a algún punto de tierra firme. Espera paciente y no se deja vencer por los enemigos que ahora son el sol y el agua. Sigue sediento pues solo come pescado, el agua salada da mas sed, eso lo sabe cualquiera.

Mentalmente calcula que lleva doce días mirando solo mar y se entretiene contando delfines que pasan por su lado. Le habían dicho que los delfines son amigos de los hombres asi que mañana se lanzará con ellos y nadará sin temor a morir. Al fin y al cabo, son solo delfines.

Llegado el día vienen los delfines y él se lanza. Los delfines pasan rápidamente y luego dan vuelta. Lo chocan con sus hocicos y él se pone nerviso. Nada y trata de tocar a uno con su pierna derecha. En vano, los delfines no permiten que los toque y se van.

Ahora tratará algo mas osado, cuando pasen los delfines se lanzará en clavado sobre el mas grande y se sujetará en su aleta dorsal para que lo llevé a algú  lugar distinto a donde se encuentra. Lo había visto en películas y le parecía una manera digna de morir. Abandonado luego de tratar de coger a un delfín.

La mañana. Se tira contra el delfín. Lo coge. El delfín se hunde y él sale a flote. Es inutil, sabe que no funciona ni funcionará, entonces regresa y toma una desición final. Nadar. En el amanecer saltará del bote y nadará hasta donde sus fuerzas le den. Valiente pero tonto, pues ha perdido la esperanza y la esperanza no se pierde mi querido amigo. En fin, ya llegará la mañana.

Temprano. Se lanza y nada. Nada, nada y nada...